Por Mercedes Quintanilla.
En los entornos laborales actuales, la conectividad digital y el ruido cotidiano —correos electrónicos, redes sociales, conversaciones, teléfonos, equipos y tráfico— pueden dificultar la concentración y fragmentar la atención.
Si consideramos que gran parte de los costos operativos de una empresa está relacionada con su personal, vale la pena evaluar cómo el diseño de oficinas puede favorecer la concentración, reducir los factores de estrés ambiental y apoyar el desempeño de los equipos. Estas decisiones también se relacionan con el Triple Bottom Line, un enfoque que considera el impacto social, ambiental y financiero de una organización.
El estrés prolongado puede afectar el bienestar físico y emocional, así como la capacidad de concentración y trabajo. Por eso, crear ambientes que respondan a las necesidades humanas debe formar parte de la planificación de los espacios corporativos.
¿Cómo podemos diseñar entornos laborales que favorezcan la atención y ayuden a las personas a mantenerse enfocadas? El diseño biofílico ofrece estrategias para integrar la naturaleza y enriquecer la experiencia sensorial a través de distintos sentidos.
Olfato
La vegetación puede aportar una conexión visual y sensorial con la naturaleza. Algunas plantas y flores también ofrecen aromas sutiles que enriquecen la experiencia del espacio. La selección de especies debe considerar el mantenimiento, las posibles alergias y las condiciones ambientales. Además, las plantas no sustituyen una ventilación adecuada ni garantizan por sí solas una mejora significativa de la calidad del aire.

Vista
La luz natural y las vistas hacia el exterior pueden ayudar a crear ambientes visualmente más agradables y conectar a los ocupantes con los cambios de luz y del entorno a lo largo del día y del año.
Tacto
Las texturas naturales, como la madera, las superficies orgánicas y los revestimientos inspirados en la naturaleza, aportan variedad sensorial al espacio. En los pisos, las colecciones de alfombras y revestimientos pueden introducir patrones y texturas que enriquecen la experiencia interior. Entre los ejemplos mencionados en este artículo se encuentran Human Nature y Urban Retreat de Interface, Perennial y Pressed de Parcraft, y Canopy de Shaw Contract.

Audición.
El enmascaramiento de sonido se puede introducir cuando sea imposible bloquear el ruido extraño como método de reducción de la tensión. Los sonidos grabados, como el agua que fluye, pueden enmascarar eficazmente los ruidos perturbadores, como el tráfico o las conversaciones de otras personas. El aislamiento acústico con paneles hechos de materiales naturales como fieltro de lana o las paredes verdes pueden absorber el sonido excesivo al tiempo que introducen texturas y elementos naturales biofílicos. Un ejemplo es Acusti Art™ Box de la marca Fabric Images que tienen una selección creativa para solucionar la acústica en diferentes presentaciones.
Termocepción
La termocepción es la capacidad de percibir la temperatura. El movimiento del aire y las condiciones térmicas influyen en cómo experimentamos un espacio. Por eso, una buena ventilación y un control térmico accesible permiten ajustar el ambiente a las necesidades de los ocupantes. Cuando sea viable, las ventanas operables, las rejillas de ventilación y los termostatos bien ubicados pueden ayudar a mejorar el confort.
Los interiores de oficina excesivamente uniformes, con superficies brillantes y poca variedad sensorial, pueden resultar poco estimulantes y no responder a las diversas necesidades de sus usuarios. Un diseño consciente considera la luz, los materiales, la acústica, la temperatura y la conexión con la naturaleza para crear espacios que apoyen la atención y reduzcan las distracciones innecesarias.
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